Capitulo IV
De cómo viví mi muerte
Es algo realmente extraño
Despertar luego de muerto,
Aunque si no eres humano
Tal vez eso puede ser cierto.
Y cierto fue, yo desperté,
Al parecer nada había pasado,
Del suelo me levanté
Y me fui medio atontado.
A partir de entonces
Mi vida
No era nada diferente
Aunque si bien no sufría
Había perdido mi mente.
Mejor digamos conciencia,
Pues ya todo estaba igual,
Yo iba en decadencia
Pero no lo veía mal.
Era como un muerto en vida
Pues ya nada me importaba,
Si bien ya no era suicida
Tampoco yo me cuidaba.
Caí en vicios a montones,
Que si beber y fumar,
Así muchas emociones
Se podían ocultar.
Pero luego me invadió
Una forma de pensar:
“Como todos tienen tanto
Yo se los voy a quitar”.
Quise destruir al hombre
Invitándolo a mis vicios,
Y a la plena humanidad
Quería hacerle un homicidio.
Robando y matando viví mis días.
Bebiendo y fumando maté mis noches.
Traté de contagiarles a los demás mi agonía,
Y vengarme así de todo lo que podía.
Y mucha gente cayó en mi tentación,
Incluso, me gané su tonta admiración,
Ahora había acabado mi misión:
Yo, junto con el diablo, era una maldición.













